Tú también tienes tu Nutella

Hoy te cuento algo que no le digo a mucha gente.

Leo etiquetas.

De verdad.

Soy de las que voltea el empaque, busca el colorante rojo 40, el amarillo 5, el conservador que no sé pronunciar pero que sé que no quiero que mis hijos coman.

Y luego, cuando ellos ya están dormidos, abro la alacena.

Y ahí está. La Nutella.

Y no es poca. 

Es una cucharada generosa, directamente del frasco, parada frente al fregadero, en silencio, como si el hecho de no sentarme lo hiciera menos real.

Me río mientras te escribo esto porque sé que tú también tienes tu Nutella.

O tu bolsa de frituras escondida. O el refresco que "ya no tomamos en casa" pero aparece misteriosamente los viernes. O ese pan dulce que compraste "para todos" y luego misteriosamente solo conociste tú.

Y sabes qué.

No creo que eso nos haga malas mamás.

Creo que nos hace humanas.

Porque una cosa es lo que queremos para ellos.

Y eso es real.

Viene del amor. De querer darles lo mejor desde el principio. De intentar elegir mejor, aunque no siempre nos salga perfecto.

Y otra cosa es que nosotras también somos personas.

Con antojos. Con días largos. Con cansancio acumulado. Con momentos que solo se arreglan con algo dulce y silencio.

Puedes querer lo mejor para tus hijos y no ser perfecta tú.

Las dos cosas caben.

También pasa con las decisiones pequeñas.

Con lo que comen. Con cuánto duermen. Con cuánto tiempo ven pantalla. Con los zapatos que elegimos para acompañar sus pasos.

No siempre vamos a hacerlo impecable.

Pero sí podemos hacerlo con intención.

Y cuando se trata de sus pies, esa intención importa.

Porque están creciendo. Están aprendiendo equilibrio. Están probando fuerza. Están descubriendo cómo caminar, correr, brincar, caer y volver a intentarlo.

Por eso en Georgie Boy elegimos calzado pensando en la vida real de los niños.

No en una maternidad perfecta.

En una mamá real que hace lo mejor que puede, que a veces come Nutella en silencio, y que aun así quiere elegir algo que acompañe bien la etapa de sus hijos.

Si estás buscando zapatos para acompañar sus pasos, aquí puedes ver opciones pensadas para su movimiento, su comodidad y su crecimiento.

Con cariño,
Georgina

Regresar a Georgina