Mis tacones no me dan autoridad moral
Yo soy la misma persona que revisa si el zapato de mi hija le queda bien...
y luego se pone unos tacones que a las 8 de la noche la tienen negociando con Dios.
Así que no.
No vengo a hablar desde ningún pedestal.
Porque una puede tener mucha claridad sobre lo que necesita su hija y al mismo tiempo tomar decisiones bastante cuestionables para sus propios pies.
Puedo decir: "a ver, camina tantito para ver si te aprietan".
Y luego salir con unos zapatos que me lastiman desde el elevador.
Puedo revisar que tenga espacio para mover los dedos.
Y luego pasar tres horas fingiendo que no me está doliendo el dedo chiquito.
Puedo buscar que su zapato la acompañe bien.
Y luego elegir los míos con el criterio científico de: "pero se ven increíbles".
La maternidad está llena de contradicciones así.
Le decimos que no grite... y gritamos desde la cocina. Le pedimos que deje la pantalla... con el celular en la mano.
Le enseñamos a ordenar... mientras tenemos una silla llena de ropa que ya debería tener acta de nacimiento.
Y aun así, aquí seguimos. Intentando hacerlo bien.
No perfecto. Bien.
Porque criar no se trata de vivir sin contradicciones.
Se trata de notar lo importante.
De volver a intentar. De corregir cuando hace falta. De cuidar lo que sí podemos cuidar.
Y con los zapatos de los niños, eso importa mucho.
Porque sus pies no están en la misma etapa que los nuestros.
Están creciendo. Están aprendiendo equilibrio. Están probando fuerza.
Están descubriendo cómo correr, brincar, subir, bajar, caer y volver a intentarlo.
Un zapato para niños no puede elegirse solo porque "se ve increíble".
Bueno, sí puede.
Yo ya confesé que entiendo el impulso.
Pero idealmente no debería.
Tiene que acompañar cómo se mueven. Cómo pisan. Cómo juegan. Cómo crecen.
Por eso en Georgie Boy buscamos calzado pensado para la vida real de los niños.
Para sus pasos de todos los días. Para sus carreras repentinas. Para sus juegos. Para esa etapa en la que moverse no es accesorio: es parte de crecer.
Si estás eligiendo zapatos para tu hija, aquí puedes ver opciones pensadas para acompañar mejor su movimiento y su etapa.
Con cariño,
Georgina